• Luz Pereyra

ERUCA SATIVA: ESTA ES MI APUESTA


Luz Pereyra, cantante de Alguien Mató Algo, asistió al show de Eruca Sativa en el Luna Park y nos envío esta crónica que compartimos con ustedes.

Luego de una larga gira por todo el país, la banda oriunda de la ciudad de Córdoba, brilló en su segundo Luna Park ante más de 6000 personas el pasado 22 de junio, oportunidad en la que presentaron su último disco “Barro Y Fauna”.

La placa venía precedida de importantes logros por haber ganado dos premios Gardel edición 2017 como “Mejor Álbum De Rock” y “Producción Del Año”. Sin dudas, una nueva apuesta que trajo un sonido renovado y moderno que encierra una etapa muy especial del grupo.

Imponente como siempre, Eruca Sativa, el power trío integrado por Lula Bertoldi, Brenda Martin y Gabriel Pedernera, brindó un show impresionante, invitando a miles de almas a un emotivo recorrido por la historia de la banda, junto a invitados de un gran nivel artístico, entre ellos David Lebón, Abel Pintos, Marilina Bertoldi, Hernán Rúpulo, Gustavo Cortés, Nicolás Sorín y Juan Pablo Rufino.

Las luces del estadio se apagaron y el show comenzó con un telón blanco en el que se traslucían las sombras de los Eruca tocando a toda potencia “Intropía” (track 1 de “Barro Y Fauna”). Mientras tanto, sus seguidores ya se preparaban del otro lado para encontrarse con ellos cantando y saltando en un Luna Park repleto de un público ansioso y lleno de energía.

Al abrirse el telón empezó a sonar “Armas Gemelas”, corte del último disco, lo que presagió que la fiesta estaba asegurada. Un sonido sólido y potente hacía temblar el Luna Park, y las impactantes luces del escenario ya empezaban a demostrar que ocuparían un rol fundamental esa noche. A continuación le siguieron al hilo los temas “Confundiste”, “Magoo”, “El Genio De La Nada” y “Frío Cemento”, canciones de sus 4 discos de estudio.

Para dar comienzo a la prometida lista de invitados, presentaron ante su público a quien mezcló “Barro Y Fauna” en Los Ángeles: el Ingeniero Aníbal Kerpel, que se acomodó tras las teclas listo para tocar “Inercia” (track 6 del último disco).

La siguiente canción también tuvo su invitado especial: Nicolás Sorín, integrante de las bandas “Octafonic” y “Fernandez 4”, grupos que fueron nominados en los últimos Premios Gardel, obteniendo este último mencionado el premio a “Mejor Álbum de Jazz”. Destacándose como siempre con las teclas y su perfecto inglés, Sorín tocó y cantó junto a Eruca una furiosa y moderna versión eléctrica de “Eleanor Rigby” (The Beatles), canción que incluyeron en su primer disco.

Luego de que el invitado se retirara del escenario, apareció rápidamente por la derecha otra invitada de lujo: Marilina Bertoldi. Pisando con gran autoridad y con esa fuerza que la caracteriza el escenario del gran Luna Park, la artista se preparó para compartir la canción “Lo que no ves, no es” (track 7 del álbum “La Carne”) en el que originalmente participó. El público enseguida la ovacionó y se llenó de emoción al ver a las hermanas Bertoldi juntas en una ocasión tan especial. La noche se estaba convirtiendo entonces en algo absolutamente fuera de lo común para los espectadores que no dejaban de sorprenderse minuto a minuto.

Al finalizar “Justo Al Partir” (track 5 de “Barro Y Fauna”), bellísima y conmovedora canción, subió al centro de la tarima Hernán Rúpulo, destacado guitarrista de la escena del rock, integrante de “Octafonic”, para brindar su magia a la canción “Japón”, tema del último disco. El público lo recibió con una gran alegría y disfrutó junto con él otro momento para recordar.

Seguido de esto volvió a aparecer Kerpel en las teclas, acompañado por Juan Pablo Rufino -integrante de “Lito Vitale” y “Rufa”- en bajo y Adrían Sosa, productor de “Barro Y Fauna”, en batería. Enseguida el señor baterista de Eruca Sativa, Gabriel Pedernera, subió al centro de la tarima con una guitarra acústica, y montaron así una renovada puesta en escena para hacer sonar “Sin La Red”, dándole un descanso al pogo agitado.

Tras los extensos aplausos se sumó a escena un renombrado y muy humilde invitado: el gran David Lebón, para hacer sonar una hermosa versión de la canción “Noche de Perros” (Serú Girán). Fue un momento muy emotivo para los espectadores ya que, al mismo tiempo, se encontraban en el escenario Nicolás Sorín y Pablo Rufino, parejas de Lula y Brenda, quienes son además los padres de sus hijos. Una sensación única bajaba del escenario al público al estar toda una familia tocando juntos y con una eminencia del rock nacional; sin duda una de las postales más lindas de la noche. Al terminar la canción, seguido de unas muy cálidas palabras por parte de Lebón hacia la banda anfitriona, el Serú empezó a cantar el famosísimo tema “Seminare”, haciendo estallar a los espectadores. Miles de voces cantaron al unísono una canción que atraviesa hasta tres generaciones; que quién sabe hace cuánto no sonaba ante un público tan multitudinario. Un momento increíble.

Pasados algunos de los temas más rockeros de la banda (Paraíso En Retro, Fuera O Más Allá, El Balcón y Antes Que Vuelva A Caer) llegó “Pulso” junto a Nico Sorín, y seguido de esto el escenario quedó a oscuras.

Unos segundos después, el Luna bajó la voz al ver que por los costados del escenario subían a la tarima dos filas de personas vestidas de negro cuyas identidades aún no se reconocían. Pronto el estadio se convirtió en un solo murmullo que intentaba anticiparse a lo que vendría con total incertidumbre, hasta que comenzó a sonar la canción “Haku Malvin: El Visitante” (canción de “Barro Y Fauna”).Al volver las luces a la parte superior del escenario se mostró en el centro de la tarima Gustavo Cortés, vocalista de la reconocida banda “Sig Ragga”, rodeado de talentosísimos cantantes que hicieron coros. A su derecha estaban: Nicolás Alfieri (Todo Aparenta Normal), Luciano “Negro” Villacé (Bigger), Rocío “Larro” Carballido (Más Que Uno), Barbi Recanati (Utopians), Mariana Bianchini (Panza, Pájaro De Fuego) y Laura Ana; y a su izquierda: Luciana “Luli” Segovia (Cirse), Patricia “Pato” Pacheco, Ignacia Etcheverry, Luciano “Tano” Farelli (Parteplaneta), y Julian Baglietto (Huevo); dirigidos por Fernanda Martínez Mina. Una imagen impactante. Gran parte del público, ya sin palabras, dejó de cantar y se limitó a contemplar lo que estaba sucediendo. Una energía indescriptible incendiaba el Luna Park mientras sonaba esa bella canción que combina lo electrónico con un estilo tribal, algo que la hace única.

“Cuando invitamos a Tavo de Sig Ragga, una banda que admiramos muchísimo, a cantar el tema junto a nosotros, él nos devolvió una versión totalmente arreglada vocalmente. La canción se multiplicó con esa energía impresionante que tiene en miles de voces, entonces nos dijimos ¿cómo hacemos para reproducir esto en vivo? Solamente invitando con mucho amor a personas que admiramos muchísimo y que sepan llevar hacia ustedes todo lo que tenemos grabado en ese disco”, contó Brenda Martin al finalizar el tema. Y luego agregó: “son cantantes, voces que admiramos muchísimo, de bandas que son contemporáneas a nosotros, que representan muchísimo lo que está pasando en la escena”.

Llegando casi al final del show, Brenda, Lula y Gabi se posicionaron en un círculo al final de la pasarela que sobresalía del escenario junto a un charanguista, y con unas guitarras acústicas se prepararon para tocar “Somos Polvo” (track 7 de “Barro Y Fauna”). Cuando el tema arrancó pasó a escena desde el fondo del escenario, para la gran sorpresa del público, Abel Pintos y caminó hasta donde estaban los Eruca. Entre el sonido de las guitarras y miles de aplausos comenzó otro momento mágico de la noche. Esta balada que guarda una letra tan hermosa sonó con una suave pero poderosa energía en medio del estadio, con la marca inigualable de la cálida voz de Abel mezclándose entre las líneas de Lula. Seguido de esto, Lula lo invitó a quedarse otro rato, y por supuesto sonó la infaltable canción que incluyeron en su tercer disco (Blanco): “Amor Ausente”, tema de Facundo Toro, del cual participó originalmente Abel Pintos.

A continuación de este increíble momento volvieron a sonar los temas más pogoneros de la banda, llenando al público de adrenalina y sonrisas inmensas. Así es que sonó en primer lugar el furioso tema “Abrepuertas”, luego “Tarará”, con la presencia de Dizzy Espeche, guitarrista de Coti Sorokin, con una acústica de doce impecable. Luego sonó “Para Nadie”, “Agujas”, y “Queloquepasa”; canciones de “La Carne” (2008) y “Blanco” (2012). Finalmente la enorme banda “Eruca Sativa” se despedía con “Nada Salvaje”, otro tema del último disco que invita a moverse, saltar y gritar. Al terminar la canción pasaron a la pasarela del escenario todos sus invitados y, junto con ellos, se despidieron.

Después de un largo e intenso aplauso, antes de partir, Eruca volvió para una última canción; una simple y humilde versión acústica de un tema que no podía faltar: “Para Que Sigamos Siendo” (track 4 de su primer disco). Gabi, Lula y Brenda volvieron al círculo de la pasarela y disfrutaron con su público los últimos minutos de este impresionante show que brindaron con tanto profesionalismo y humildad. Miles y miles de voces cantaron con todas sus fuerzas esta última canción despidiéndose otra vez del mítico Luna Park y su querida banda “Eruca Sativa”. Sin duda será un día que quedará en la memoria de todos los que vieron crecer a esta banda que ha apostado una y otra vez a hacer buena música siendo, ante todo, honestos con su búsqueda, marcando un camino a las nuevas generaciones.

  • Por Luz Pereyra.

  • Fotos: Santiago Rico.


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